Todo me va como siempre, unos días mejores y otros peores. Y he logrado estar a la altura de mi gran y buen padre. Es lo que me llevo de él: todo lo que se desvivió por sus hijos y en especial por mí. Y veo la tele y cada vez veo el mundo más roto. Y no sé cómo decirle a la gente que no vale la pena ser violentos, los de un color y los de otro. Y la verdad, prefiero el salseo, al menos es ayuda para despejarse de todo, Y aunque con los años te vuelves más crítica por decirlo de alguna manera, me quedo con la música, el cine, el teatro y todo lo que alimente el alma con cosas buenas como el arte. También sigo rezando ¿Es lo normal d e una mujer católica? Sí, es lo normal. Qué sí, que tengo una buena familia que me ha ayudado siempre, decir que hoy lo diría todo con dos palabras: Lo siento. Siento haberme metido en vidas y problemas que me hicieron sentir muy mal, y siento haber pecado de ingenua, pero tenía que expulsar un montón de cosas que bullían en mi cabeza. Ahora borrón y cuenta nueva, voy a empezar cada día como diría Dani Martín: De cero. Besitos mil:
Mónica Rubio Ochoa
21-oct-2026
Paz, Justicia y Amor
Mi vida transcurre con mucha calma ahora, y sí: soy desconfiada, (¡Cómo para no serlo!)
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