Mi vida es un vaivén de emociones. He superado lo insuperable, y aún me queda tiempo para reír y sentir que la vida es lo mejor que me ha pasado, y que siempre fui así, en esencia, una mujer de gustos normales, con un nervio y una ansiedad que a veces pueden conmigo. Hay veces que me siento pequeñita y otra tan grande que me pongo el mundo por montera y me muero por gritar "Hay está mi salero". Tengo ya muchos barcos hundidos, pero soy como una pequeña balsa pululando por los mares de la vida. Me siento muy bien tratada por todos los miembros de mi familia, y nada hoy he decidido recluirme en mi apartamento, porque necesito estar tranquila. Vivo muy bien, aunque a veces siento como la soledad me corroe en mi interior. Pero cuando estoy con los mío, con mis amigas, con mi gente eso son momentos que se tienen que vivir, y me siento feliz. Lástima que tanto wasap maten una buena charla, lástima que tenga que arrastrar la mala vida de gente que metió mierda en mi cabeza. ¿Véis? Cuando se cuentan las cosas, te vacías de pensamientos como la culpa, ese sentimiento que te hace alguien que va de güay, en la vida, hay un montón de gentuza, ya me he desahogado: ahora empiezo a funcionar, tengo un coco del 10, y me siento en una nube, en mi nube, dónde siempre he recibido una de cal y otra de arena.
Mónica Rubio Ochoa
28-jun-2026
Paz para Ucrania, Oriente Medio y todos los conflictos del mundo en guerra. Ayudemos todos a Venezuela, se lo merecen. Protección a la infancia a los mayores, a los enfermos, a los migrantes, a los pobres y alas personas con discapacidad. No a la trata, no a los malos tratos, no al acoso escolar, no a las ofensas verbales y a los motes (Me hunden), no al racismo.
Sí al recuerdo de mis padres, sí a utilizar siempre la inteligencia, unos más dotados que otros. Y sí la vida, a una vida tan complicada como verdadera, una vida tan maravillosa que muchas veces se ceba con los más débiles.
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